En una habitación se encuentra Simón durmiendo en su cama, un niño de 12 años muy alegre aunque tímido. Mientras duerme está navegando en su sueños, pero de repente en el mismo sueño siente muchas ganas de ir al baño para hacer pipí, el corre y corre rápidamente para llegar al baño de su propia casa, pero cuando abre la puerta se encuentra con un dragón gigantesco que expulsa llamas por su horrible hocico y que no le permite la entrada, Simón se asusta mucho, tanto así que se hace pipi en su pijama. Cuando este se da cuenta de lo ocurrido al mismo tiempo despierta de lo que podríamos decir era una pesadilla, ya que el miedo no va con lo lindo de soñar. Al despertar observa como su cama esta empapada y sin entender se siente mal y avergonzado de sí mismo, cambiando rápidamente las sabanas para que su mama no se dé cuenta más tarde.
Simón quedo pensativo con lo que ocurrió la noche anterior, decidiendo a no volver a soñar más con ese dragón. Se propuso a controlar los sueños, pero lo que todos ya sabemos es que estos son casi imposibles de controlar, cosa que Simón no sabía. Se dispuso a dormir un poco inquieto pero seguro de que nada pasaría esta noche. Mientras soñaba todo iba muy bien pues se encontraba en un mágico parque de diversiones donde las atracciones después de usarlas podías comértelas ya que estas eran de caramelo, chocolate, helado y una infinidad de dulces que es imposible resistirse, pero sin pensarlo siente de nuevo la misma sensación o necesidad de ir al baño, aunque esta vez él pensó que el dragón no estaría y llegando al lugar abre la puerta, cuando de repente se encuentra con el gran dragón lanza llamas que le impide el paso y que para su mala fortuna en su casa solo había ese baño. Simón se queda paralizado del miedo y nuevamente se hace pipi en sus pantalones, despertando de lo húmedo que se sentía, vio que nuevamente la pesadilla se había hecho realidad, triste y avergonzado cambio rápidamente sus sabanas y su pijama para que nadie se diera cuenta que había mojado la cama.
La noche siguiente Simón estaba más decidido que nunca de acabar con esta pesadilla que todas las noches se hacía realidad y sabía que la solución era vencer al dragón, hacer pipí en el sueño pero no en la vida real pues ya no tendría miedo el cual hacia que ocurriera también en la vida real. Así fue, el primer paso fue dormir y ya cuando estaba sumergido en sus locos sueños de diversiones y alegrías, sintió la sensación de alerta, la de ir al baño, antes de llegar al baño, Simón llevaba las manos detrás de la espalda, escondiendo algo, cuando llega a la puerta, deja un envase muy grande en el piso para poder abrirla, al hacerla vemos al enorme dragón desafiante pero Simón con gran rapidez tomo el gran envase que contenía agua y se la lanzo con gran fuerza al dragón, haciéndose este rápidamente pequeño e inofensivo hasta desaparecer, dándole paso a Simón de entrar y de relajadamente cumplir con su misión de drenar aquella necesidad que tenía. Fue uno de sus mejores sueños pues no solo venció a un dragón sino que también venció un gran miedo y aprendió que siempre habrán obstáculos en nuestro camino pero que debemos pensar de la mejor manera de como disolverlos para así llegar a nuestros objetivos, ya sea en los sueños o en la vida real siempre Simón tendrá un dragón que debe vencer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario